Ellos construyen, moldean, cimientan, siembran y conducen los conocimientos fundamentales para el futuro de los niños y adolescentes.
Ser maestro no es nada más cubrir un horario de trabajo, ni cumplir con los contenidos del programa escolar. Es ir más allá, ¡Formar gente provechosa y exitosa!
Ser maestro es pulir, cincelar y diseñar con paciencia y tolerancia las habilidades de cada alumno. Haciendo con ello una obra de arte universal.
La dignidad del maestro es mantener su ética profesional y responsable en bienestar de su propia actitud personal y educativa.
La dignidad del maestro se cultiva, se abona, se alimenta, se enriquece y se valora, con sus propias acciones.
Por su gran valor, la dignidad del maestro se fomenta día a día con el ejemplo innegable.
La dignidad del maestro es un regalo para la sociedad, es un estímulo para las familias, es una bendición para los alumnos ¡Es un triunfo para sí mismo!.
Maestro, Maestra: ¡Cuida esa dignidad que tu propia profesión te ha heredado!
¡Sé un buen Maestro(a) ¡
Notas Relacionadas
Se agrava desabastecimiento de agua en Teziutlán por un conflicto político
21 de julio de 2026
Agentes de Tránsito reflejan la pobre capacitación que da la SSC
21 de julio de 2026
Agentes de Tránsito reflejan la pobre capacitación que da la SSC
21 de julio de 2026
Perros, las víctimas silenciosas de las vacaciones de verano
21 de julio de 2026
Exhorta Armenta a blindar deporte, cultura y arte como derechos sociales
21 de julio de 2026
Ariadna Ayala invita a niños de Atlixco al curso “En busca del Tesoro Perdido”