El 24 de febrero del 2022, el mundo vio el estallido de uno de los conflictos armados más mediáticos de los últimos años, la guerra entre Rusia y Ucrania. La invasión rusa se dio como respuesta a las intenciones de Ucrania para unirse a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Los ojos del mundo han estado centrados en estas dos naciones, pero no son los únicos lugares que viven un conflicto.
El territorio de Nagorno Karabaj está en disputa desde hace décadas entre Armenia y Azerbaiyán. Aunque oficialmente se firmó un alto al fuego en 2020, el contexto sigue tenso entre ambas armadas. Los dos países también pertenecieron a la Unión Soviética y quieren la anexión oficial del territorio que es habitado mayormente por armenios.
Desde el colapso soviético se declaró la independencia de Nagorno, pero no fue reconocido por el consenso internacional, por lo que en 1992 los ejércitos estallaron en guerra hasta 1994, cobrándose decenas de miles de vidas y dando los territorios a Armenia. En 2020 se reinició la guerra y Azerbaiyán tomó la zona hasta el 10 de noviembre, cuando se firmó el cese a las hostilidades.
????????????????| AHORA: Enfrentamientos a lo largo de gran parte de la frontera entre Armenia y Azerbaiyán. pic.twitter.com/PuabbQAmGJ
— Alerta News ???? (@Alerta_News_) September 12, 2022
Este pacto de paz fue más un tema burocrático, puesto que el pueblo de Sotk fue bombardeado por fuerzas de Azerbaiyán en septiembre del 2022. El 12 de abril de este año se volvió a registrar un enfrentamiento en la zona fronteriza, lo que dejó a tres soldados azerbaiyanos muertos y cuatro armenios, más otros seis heridos.
Amnistía Internacional ha alertado sobre múltiples violaciones a los derechos humanos y crímenes de guerra como grupos de soldados azerbaiyanos acribillando a elementos armenios indefensos. De igual forma, se reportó la desaparición de 300 civiles en territorio de Azerbaiyán, pero nunca más se supo de su paradero.
Otro lugar del que no se tienen muchas noticias es la guerra civil de Yemen, que inició desde marzo de 2015 y no se vislumbra un final cercano. En total ha habido 4.5 millones de desplazados, y de los 32.9 millones de ciudadanos, dos tercios están en pobreza extrema, es decir, más de 21 millones.
La concepción fue cuando la sociedad estalló ante el gobierno fallido y corrupto de 33 años de Alí Abdalá Salé. Posteriormente entró al poder Abd Rabu Mansur Hadi, lo que dio lugar a diálogo por años y en ello surgieron grupos de oposición como los huzíes.
En Yemen, la población sobrevive comiendo hojas de los árboles debido al bloqueo maritimo de Arabia Saudi apoyado por EEUU/UK/UE que veta toda la entrada de alimentos y medicinas.
— Anas (@Ana84450795) February 12, 2023
La guerra contra Yemen no interesa a la "prensa libre" porque son sus amos quienes la perpetran. pic.twitter.com/Nzm6M7v49V
En septiembre de 2014 empezaron con la toma de zonas como Saada y sus alrededores, logrando su colocación en Saná, la capital del país. Para septiembre de 2015 la coalición de estados conformada por Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, intervinieron a petición de Hadi para instalar un nuevo gobierno. Detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y bombardeos han sido constantes a pesar de firmas de treguas y tratados de paz en estos ocho años.
En otras latitudes, desde el 15 de abril de este año, en Sudán, dos bandos se disputan el control del país. Por un lado, las Fuerzas Armadas Sudanesas frente al grupo paramilitar de Fuerzas de Apoyo Rápido (RAF), esto después de un intento fallido de combinarlas para quedar bajo la tutela de las fuerzas de Sudán.
La problemática inicial se remonta a 1989, cuando Omar al Bashir dio un golpe de estado e instauró una dictadura islamista, lo que le valió al país ser catalogado como terrorista y recibir el rechazo internacional. Ante ello, la principal institución es el ejército, movido por intereses económicos y empresas.
Por complicaciones económicas y descontento, la sociedad se movilizó desde el 2018 y en agosto de 2019 se logró un consenso entre los militares y el Consejo Soberano para llamar a elecciones a finales del 2023. Para ceder el poder a los civiles se debía dar la anexión del FAR a la milicia sudanesa, pero en el inter, los paramilitares se desplegaron en zonas como Jartum de manera inesperada el pasado 13 de abril, lo que devino en ataques que fueron respondidos por las fuerzas de Sudán.
Desde entonces el Consejo Soberano declaró al FAR como una fuerza rebelde y el objetivo es su desaparición. Este conflicto de los últimos días ha dejado al menos 424 muertos y 3,730 heridos. El ejército sudanés tomó control de los aeropuertos y se prepara una evacuación masiva con el fin de rescatar ciudadanos. Incluso, hoy el papa Francisco se pronunció en su misa dominical para pedir fin a la violencia y nueva apertura al diálogo entre los involucrados.
???????? Segunda jornada de combates en Sudán ????????
— Descifrando la Guerra (@descifraguerra) April 16, 2023
Los combates entre las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y las Fuerzas Armadas de Sudan (SAF) continúan propagándose por todo el país en una nueva jornada de violencia. pic.twitter.com/qRbEghYRP5
Con inicios desde hace casi siete décadas, pero casi siempre desapercibido, la escalada entre Israel y Palestina sigue latente con afectaciones principalmente a los palestinos. Como parte del movimiento Sionista, se busca la instauración de un estado judío en la tierra prometida. Desde 1881 llegaron a Palestina los primeros pobladores judíos y, a medida que fueron ganando presencia, se dieron enfrentamientos con el gobierno local de Palestina que defendía su soberanía e independencia.
En 1948 el estado de Israel ganó una guerra y se adjudicó el 77% del territorio palestino. En dominio egipcio quedó la Franja de Gaza y para Jordania la parte de Cisjordania. Luego se dio la llamada “Guerra de los seis días” en 1967, con la que Israel pasó a ocupar en su totalidad el territorio cisjordano y Gaza.
Una de las constantes ha sido el despojo, toda vez que desde la guerra de 1948 los desterrados palestinos quedaron privados de sus propiedades y todo derecho a reclamarlas, gracias a la Ley de Bienes Ausentes de 1950, más la Ley de Asuntos Legales y Administrativos de 1970, que dicta que solo los pobladores judíos pueden reivindicar propiedades en zonas de Jerusalén. Desde entonces siguen en disputa los territorios palestinos y para ello el estado israelí se vale del apoyo estadounidense y un estado de excepción.
Sigue el conflicto entre Israel ???????? y Palestina ???????? pic.twitter.com/rKThG05ewM
— Federico Alves, Econ. (@federicoalves) April 18, 2023
Actualmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) solamente reconoce a Palestina como un “estado observador no miembro”. En cambio, la mayoría de los países miembros de la ONU sí dan la legalidad de estado a Palestina, con 139 votos a favor de 193. Desde 1948 a la fecha, Naciones Unidas ha registrado el desplazamiento de 5.9 millones de personas que viven en campamentos de refugiados; la cifra en 1950 era de 750,000.
En 1991 se firmaron los Acuerdos de Oslo, que suponían un alto a las hostilidades por un lapso de cinco años en los que se debía llegar a un tratado de paz permanente, escenario que no sucedió. Desde 2002, Israel ha emprendido acciones como el levantamiento de muros y zonas de restricción, además de controles fronterizos que siguen en la actualidad.
Según Antonio Guterres, secretario general de la ONU, actualmente Gaza es la prisión más grande del mundo, pues ahí viven más de 1.6 millones de personas, la mayoría menores de edad. El 38 % de la población está en situación de pobreza extrema, 54 % padecen inseguridad alimentaria y desnutrición, además de que 75% de la población es beneficiaria de programas de beneficio social.
¿Qué harías si nunca pudieras salir del lugar donde naciste? Aquí la gente vive rodeada de fronteras resguardadas por francotiradores, drones armados y, además, no hay suficiente electricidad ni agua.
— AJ+Español (@ajplusespanol) March 3, 2022
Esta es Gaza, la prisión más grande del mundo. pic.twitter.com/iHsPbjfHx2
Desde el 2007, Gaza tiene bloqueado el comercio por Israel, lo que hace que miles de ciudadanos se arriesguen a comerciar ilegalmente sus mercancías para sobrevivir. La mayoría de habitantes no han tenido oportunidad de salir de la zona para buscar asilo u otro tipo de ayuda.
Amnistía Internacional se ha pronunciado diciendo que la falta de resolución se debe a que no hay voluntad política para exigir la rendición de cuentas y el respeto a los derechos humanos. Israel solo ha cumplido el 0.5% de las resoluciones en materia de derechos humanos que le han imputado y exigencias de fin al estado de excepción.