El verano es una de las estaciones en las que salen a la luz los estrenos más esperados del cine mundial, no solo los blockbusters de las grandes productoras, sino también películas de mayor calidad. Este año una de las cintas más esperadas es “Oppenheimer”, del director británico Christopher Nolan, donde se cuenta la historia detrás de la creación de la bomba atómica.
Hoy en día la humanidad atraviesa por un contexto de conflictos armados donde en más de una ocasión se ha hablado sobre la posibilidad de una guerra nuclear, por lo que una producción de esta naturaleza viene a retratar la cara más cruda y desagradable sobre el desarrollo de este tipo de armas y sus efectos para el mundo.
La película se estrenará el próximo 20 de julio y cuenta con un elenco de intérpretes como Cillian Murphy, Robert Downey Jr., Emily Blunt, Florence Pugh y Matt Damon. Más allá de lo que hay en torno al largometraje, la historia que relata resulta sobresaliente, ya que es la primera vez que se aborda desde la mirada de un hombre destacado y del que poco se sabe, Robert Oppenheimer.
Julius Robert Oppenheimer fue un físico teórico de origen estadounidense que encabezó el llamado “Proyecto Manhattan”, en el que se desarrolló por primera vez un arma de destrucción masiva, la bomba atómica. Este fue un programa de investigación y estudio que tuvo como fin último terminar con la Segunda Guerra Mundial en favor de los aliados.
Oppenheimer nació el 22 de febrero de 1904 en Nueva York y falleció en Princeton, Nueva Jersey a causa de cáncer de laringe. Tuvo formación en múltiples ramas como literatura, idiomas y, por supuesto, física en la Universidad de Harvard y un doctorado en la Universidad de Göttingen, Alemania.
Gracias a sus conocimientos, en 1942 Robert fue elegido para liderar un centro de investigación en Los Álamos, cuyo objetivo era la creación de la primera bomba atómica. Esto se hizo luego de que otros científicos prominentes, Albert Einstein y Leó Szilárd, advirtieran al presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt que el ejército nazi se encaminaba a la creación de su propia bomba.
El Proyecto Manhattan culminó con la elaboración de dos bombas atómicas que se detonaron en Japón, la denominada “Little Boy” en Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y la llamada “Fat Man” en Nagasaki el 9 de agosto del mismo año. Oppenheimer fue condecorado con la Medalla del Mérito en 1946, aunque para él dicho hito estaba lejos de ser algo digno de celebración.
No ocultó su contrariedad a los frutos de su trabajo y una de sus frases más conocidas se hizo popular. En ella decía “ahora me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”. A pesar de que contribuyó a terminar la guerra, fue objeto de investigaciones por, supuestamente, representar un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Antes de incorporarse al proyecto el FBI lo investigó en 1941 para indagar si no era parte de algún grupo comunista, pero solo se concluyó en que era parte del Comité Ejecutivo de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, aunque en otros términos se les catalogaba igual que a los comunistas. Esto le costó ser enlistado en el grupo de Detención Preventiva, a quienes de detenía en casos de emergencia nacional.
El mayor impacto de la película de Christopher Nolan radica precisamente en que se muestra la historia de Robert Oppenheimer y sus conflictos al saber que desarrolla un arma que cambiará al mundo y la forma en que se desarrollan las guerras, pero que en el momento era necesaria para terminar con el holocausto que se vivía.
En una entrevista para “The Wired”, el director detalló que es abrumadora para la gente porque se cuenta con tal intensidad deja a la gente devastada. Además, para Nolan es diferente porque se empeña en salir de sus métodos clásicos y se adentra en una forma diferente de contar historias.
Bajo contextos donde hay tensión en todo el mundo, películas como Oppenheimer sobresalen porque demuestran y traen de nuevo los recuerdos de la capacidad de destrucción de la humanidad. Gracias a su creación, en Hiroshima y Nagasaki murieron casi 250,000 personas a causa de la bomba atómica.