Se acabó el vapeo. Estas son las opciones para vencer la dependencia

Se acabó el vapeo. Estas son las opciones para vencer la dependencia

Foto: FreePik

La prohibición de vapeadores y cigarrillos electrónicos en México entró en vigor este 16 de enero, tras la publicación del decreto en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Esta reforma a la Ley General de Salud establece una prohibición absoluta de la comercialización, importación, fabricación, distribución, venta, publicidad y cualquier actividad económica relacionada con estos dispositivos, incluidos los desechables o de un solo uso, independientemente de si contienen nicotina o no.

 

Y es que aunque el vapeo se promocionó inicialmente como una alternativa menos dañina para dejar el tabaco convencional, la evidencia científica muestra que genera adicción a la nicotina y riesgos como irritación pulmonar, problemas cardiovasculares y efectos desconocidos a largo plazo y, en muchos casos, los usuarios terminan con una dependencia dual o exclusiva al vapeo.

 

Por ellos, igual que para dejar de fumar cigarros tradicionales, hay enfoques probados y recomendados por expertos en salud pública para dejar de vapear; no hay un método único que funcione para todos, pero combinar estrategias aumenta las probabilidades de éxito. 

 

La primera de ellas es una reducción progresiva de la nicotina en los líquidos; por ejemplo, durante 4 semanas hasta llegar a 0 %. Extender los tiempos entre vapeos, tomar bocanadas más cortas o cambiar a sabores menos atractivos.

 

Otra alternativa es dejarlo de golpe, eligiendo una fecha específica, idealmente en las próximas semanas, desechando todos los dispositivos, líquidos y accesorios. Este método es efectivo para algunos, pero requiere preparación fuerte contra los antojos.

 

El manejo de síntomas de abstinencia y antojos es otra opción, para ello es necesario mantener ocupadas las manos y la boca, masticar chicles sin azúcar, mentas, palillos, pajitas, agua helada o snacks saludables. Además, llevar a cabo actividad física como caminar, hacer ejercicio, yoga o cualquier actividad que libere endorfinas y distraiga.

 

Es importante también identificar desencadenantes como el estrés, el alcohol, ciertos amigos o lugares y evitarlos o sustituirlos.

 

Otra opción es la terapia de reemplazo de nicotina como por ejemplo los parches, chicles, pastillas o sprays de nicotina que ayudan a controlar la abstinencia física. Aunque no están aprobados específicamente para vapeo, se usan con éxito en casos similares al tabaquismo.

 

Consultar a un médico sobre opciones como bupropión vareniclina, aprobados para dejar de fumar, es otra alternativa.

 

Sin duda, dejar de vapear no solo implica abandonar un dispositivo, sino romper con una adicción que se construyó bajo la falsa idea de ser inofensiva; con información, apoyo médico y voluntad, el abandono es posible y representa un paso importante hacia una mejor calidad de vida.

Notas Relacionadas