El caso de Lidya Valdivia Juárez, generó una intensa movilización social, mediática y policial en Puebla y otros estados, luego de que se difundiera que, presuntamente, estaba embarazada de nueve meses y en riesgo.
De acuerdo con los primeros reportes, la mujer alertó a su esposo mediante mensajes de voz y una fotografía, en los que señalaba que era seguida por sujetos a bordo de motocicletas y un vehículo, mientras circulaba en su automóvil. Tras perder contacto con ella, familiares denunciaron su desaparición y se activaron protocolos de búsqueda.
La Fiscalía General del Estado, en coordinación con autoridades de otras entidades, desplegó labores de inteligencia, revisión de cámaras de videovigilancia, entrevistas y rastreos, mientras el caso se viralizaba en redes sociales ante el temor por la integridad de la mujer y del supuesto bebé.
Este jueves, la FGE de Puebla informó que Lidya Valdivia fue localizada con vida en la comunidad de Tepetixtla, Estado de México, y que estaba sana y salva. No obstante, la autoridad confirmó que no presentaba signos de embarazo reciente, ni evidencia de parto o gestación actual, lo que contradijo la versión inicial difundida por familiares.
???? Localiza FGE a Lydia N., sana y "sin datos de un embarazo reciente". https://t.co/IIofQV0dx1 pic.twitter.com/WAbM2Q1yPG
— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) January 22, 2026
Este hecho abrió la puerta a especulaciones sobre una posible ausencia voluntaria o simulación, versiones que previamente habían sido rechazadas por el círculo cercano de la mujer, quienes incluso aseguraron contar con ultrasonidos como prueba del embarazo.
Durante los días que duró la búsqueda, el caso provocó indignación y solidaridad ciudadana, con llamados urgentes para localizarla con vida, principalmente por el riesgo que implicaba el supuesto embarazo avanzado.
Tras su localización, el enfoque del debate público cambió hacia cuestionamientos sobre la veracidad de los hechos, el uso de recursos públicos y el impacto de posibles alertas falsas en un país que enfrenta una grave crisis de desapariciones, con más de 100,000 personas no localizadas.
¿Qué implica legalmente una ausencia voluntaria?
En México, no hay un delito específico denominado “fingir una desaparición”; sin embargo, especialistas señalan que una conducta de este tipo podría encuadrar en otras figuras legales, como:
- Simulación de delito o denuncia de hechos falsos, tipificada en códigos penales estatales y federal, cuando se provoca la actuación de autoridades mediante información falsa.
- Falsedad en declaraciones, si se proporcionaron datos incorrectos a las autoridades durante una investigación.
En Puebla, estas conductas pueden derivar en multas o penas menores de prisión, dependiendo del daño causado. En algunos casos, incluso se ha planteado el reembolso de gastos generados por operativos de búsqueda, aunque no es una práctica común.
De hecho, tras este caso, la diputada local de Morena, Nayeli Salvatori, anunció que propondrá una iniciativa para sancionar a quien mienta o finja una desaparición o un secuestro, con el objetivo de castigar reportes falsos que generen movilizaciones, uso de recursos públicos y afectaciones a terceros.
@naysalvatori Ya no más mentirosos! Qué opinas? Comparte y dale ❤️ si estás de acuerdo.
♬ sonido original - Nay Salvatori
Y es que una ausencia voluntaria, por sí sola, no constituye un delito, a menos que implique engaño a la autoridad o perjuicio económico y social.
El caso de Lidya Valdivia vuelve a evidenciar la delicada línea entre la urgencia de actuar ante una posible desaparición y el riesgo de movilizar recursos en situaciones que, eventualmente, no constituyen un delito.