El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló el nombre de un arma secreta que, según afirmó, fue utilizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses durante la operación militar en Venezuela el pasado 3 de enero.
"El 'Discombobulator' ('desorientador'). No se me permite hablar de ello", dijo Trump en una entrevista con el diario New York Post.
Según el mandatario, dicho armamento "hizo que los equipos no funcionaran" cuando los helicópteros estadounidenses descendieron sobre Caracas y arrestaron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores.
???????????????? Trump podría haber revelado el nombre del 'arma secreta' utilizada contra Venezuela, afirman medios
— Sputnik Mundo (@SputnikMundo) January 24, 2026
Se trata del misterioso "discombobulator", según el presidente estadounidense.
???? "No puedo hablar de ello", continuó Donald Trump durante una entrevista con el New York… pic.twitter.com/J1RM2ULjIP
"Tenían cohetes rusos y chinos, y no lograron disparar ni uno. Nosotros llegamos, ellos presionaron botones y nada funcionó", agregó.
Según el periódico, Trump comentó sobre el arma cuando se le preguntó sobre informes recientes que revelan que la administración del expresidente Joe Biden (2021-2025) compró un arma de energía pulsada sospechosa de ser del tipo que causó el llamado síndrome de La Habana.
Los síntomas asociados con el síndrome de La Habana incluyen mareos, náuseas, dolores de cabeza y problemas de audición, y fueron reportados por primera vez por diplomáticos estadounidenses en Cuba en 2016 y 2017, y luego en China, en 2018.
Medios de prensa de EEUU informaron posteriormente que diplomáticos y funcionarios de inteligencia de EEUU y otros funcionarios de Gobierno reportaron casos similares en Viena, varios países de África, Tayikistán y Rusia.
El entonces director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, en inglés) de EEUU, William Burns, afirmó que varios cientos de personas fueron afectadas por el síndrome de La Habana.
En 2023, la comunidad de inteligencia de EEUU publicó una evaluación en la que concluye que los episodios de funcionarios y diplomáticos afectados por el síndrome de La Habana, no estuvieron vinculados a "adversarios extranjeros".