No es ciencia ficción ni salió de un programa televisivo de Jaime Maussan, sino que la mismísima NASA ha detectado una señal cósmica enviada hace 13,000 millones de años, detectada mediante un breve estallido transitorio de energía de apenas 10 segundos durante el procesamiento rutinario de datos astronómicos.
De acuerdo con La Razón, el descubrimiento comenzó como una investigación impulsada por un estudiante de posgrado y acabó despertando el interés de toda la comunidad científica.
Para no cometer errores y validar el origen de la señal, los científicos corroboraron datos con las observaciones del Telescopio Espacial James Webb. Y es que esta moderna y potente herramienta permitió situar la señal en el llamado “amanecer cósmico”, cuando comenzaron a formarse las primeras estrellas y galaxias.
En la NASA han descartado con rigor cualquier origen extraterrestre, porque no es un mensaje intencionado ni de un código artificial. Lo que se detectó fue un patrón inusual en las ondas de radio, que surgió de forma espontánea y que apunta a procesos físicos extremos ocurridos en el universo primitivo.
Los científicos creen que la señal podría estar relacionada con el colapso de estrellas masivas o la actividad temprana de agujeros negros. La expansión del universo ha estirado esta ráfaga de energía a lo largo del tiempo, permitiendo hoy analizar sucesos que ocurrieron cuando el cosmos apenas comenzaba a iluminarse.