El 22 de febrero volvió a colocarse como una fecha clave en la historia del narcotráfico en México. Doce años después de la captura de Joaquín Guzmán Loera, el mismo día marcó la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
En 2014, Guzmán Loera, conocido como “el Chapo”, fue detenido en un operativo coordinado por la Secretaría de Marina con apoyo de agencias estadounidenses, tras varios días de seguimiento en Sinaloa. La investigación incluyó intervenciones telefónicas y rastreo de comunicaciones que permitieron ubicarlo en un condominio del puerto de Mazatlán. El despliegue fue rápido: elementos federales aseguraron el inmueble y lograron su captura sin un solo disparo. La imagen del entonces líder del Cártel de Sinaloa esposado dio la vuelta al mundo y fue presentada como uno de los mayores golpes al crimen organizado en esa década.
El 22 de febrero de 2026, la historia sumó otro capítulo. Tras años de mantenerse en bajo perfil y evadir operativos, Oseguera Cervantes fue localizado en Guadalajara, Jalisco, durante una acción encabezada por fuerzas federales. A diferencia de la captura de Guzmán, el operativo derivó en un enfrentamiento armado con presuntos integrantes del CJNG, lo que dejó varios lesionados. “El Mencho” resultó gravemente herido y fue trasladado bajo un fuerte dispositivo de seguridad hacia la Ciudad de México; sin embargo, murió en el trayecto debido a la gravedad de las lesiones, de acuerdo con reportes oficiales.
Con su muerte, se abre un nuevo escenario en la disputa interna del CJNG y en la estrategia federal contra el crimen organizado.
Analistas en seguridad consideran que, al igual que ocurrió tras la detención de Guzmán Loera, la caída de Oseguera Cervantes no implica necesariamente el debilitamiento inmediato de la estructura criminal. Por el contrario, podría detonar reacomodos internos y disputas por el control de rutas y territorios estratégicos.
La coincidencia de la fecha refuerza el simbolismo del 22 de febrero como un parteaguas en la lucha contra dos de las figuras más influyentes del narcotráfico contemporáneo en México.