Ya es un síntoma patológico. La señora Claudia Sheinbaum no solo dice falsedades en sus mentiñeras, también engaña en sus mítines populares –siempre con acarreados-- de cada fin de semana.
En este reciente, la inquilina de AMLO en Palacio Nacional ligó dos ingredientes diametralmente distintos para producir una especie de tamal dentro de un bolillo. Una “guajolota”, pues.
La masa de harina de trigo produjo una muy trillada defensa de la soberanía nacional. La de maíz con rajas y sin queso, una engañosa defensa de las libertades que supuestamente privan en el país.
Textualmente: "Aquí se respetan las libertades. Nadie debe ser sometido por nadie. Hay libertad de expresión, de reunión, de manifestación, todas las libertades, libertad de decir lo que pensamos. Digo yo que somos el país más democrático del mundo y se enojan tanto los conservadores. Pero, a ver, en ningún país del mundo se elige a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sólo aquí en nuestro país (se) elige a la Suprema Corte".
Chana con Juana. Un revoltillo de artificios orales.
¿Libertades? ¿Pueden ratificarlo quienes se manifestaron bajo el hashtag #GeneraciónZ, si fueron reprimidos salvajemente en el Zócalo y en sus alrededores?
¿Coinciden en ello todos los que han sido censurados por los tribunales electorales, nueva Santa Inquisición de la 4T? ¿Carlos Loret de Mola y Latinus quienes enfrentan demandas miltimillonarias de Pío López por haberlo exhibido recibiendo la billetiza?
¿El país más democrático del mundo con todos los contrapesos del Ejecutivo desaparecidos? ¿Con mayorías espurias en el Congreso? ¿Con una Corte ilegítima, pues con todo y “acordeones” apenas la votó el 10% de la población?
¿Soberanía, cuando todo lo que se le antoja a Trump que haga la señora Sheinbaum se cumple de inmediato?
¿Es reversible la mitomanía de esta dama?
Pregunto porque se trata de un trastorno mental caracterizado por el uso compulsivo, persistente y desproporcionado de la mentira, sin una necesidad clara de engañar, a menudo para mejorar la autoestima o crear una realidad ficticia.
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La periodista de investigación María Idalia Gómez brindó ayer un adelanto de lo que está por venir en la relación México – Cuba – Estados Unidos.
En el programa radiofónico de Carmen Aristegui dio a conocer datos que, en el mejor de los casos, provocarán que el Orange Trump exija pronto la expulsión de los médicos cubanos contratados por el gobiernito de la 4T con la dictadura de Miguel Díaz-Canel.
Entre las exigencias de Washington, destacó que se busca que Cuba no tenga “ningún despliegue operativo de inteligencia en ningún país del continente americano”, tras identificar que durante dos décadas la isla mantuvo presencia en varios países mediante distintos mecanismos. En ese sentido, sostuvo que se ha solicitado a gobiernos de la región expulsar a personas sin justificación de permanencia, “incluyendo a los médicos cubanos”.
Asimismo, María Idalia Gómez indicó que Estados Unidos exige información sobre posibles redes de corrupción y operaciones ilícitas, incluyendo presuntos nexos con lavado de dinero, transferencias hacia otros países y relaciones con grupos criminales. También se pide el cese de intermediación en la venta de armas de origen ruso e iraní en América Latina.
¿Accederán AMLO y Sheinbaum a cortarle al régimen castrista otra fuente de financiamiento y de espionaje?
Lo veremos en breve.
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Tiene ya un buen rato que la Secretaría de Relaciones Exteriores es inagotable fuente de enormes fallas en su desempeño. Más graves que las de todo el gobiernito de la 4T.
Por ejemplo, ¿qué pasó con los dos mil abogados que desde el nuevo edificio Tlatelolco se contratarían para defender a nuestros connacionales en EU ante las agresiones del ICE?
¡No hay!, ¡no hay!, diría el personaje cómico interpretado por el gran Héctor Suárez.
¿Y la aplicación para teléfonos inteligentes a través de la cual los migrantes tendrían inmediato apoyo de nuestros consulados?
Tampoco se concretó.
De los fallidos nombramientos de representantes diplomáticos en el extranjero podríamos dedicar cientos de líneas de texto, pero sería cansado y aburrido reiterar que son excepcionales quienes reúnen las características, capacidades y, carrera diplomática sobre todo, para ocupar esos encargos.
Ahora, lo que no es novedad, es que la Cancillería se haya visto obligada a cancelar el nombramiento del cónsul honorario de Filipinas en Guadalajara, porque el personaje fue señalado por EU de tener vínculos con el CJNG.
Cierto que el nombramiento lo hizo Vicente Fox en 2002, pero apenas el año pasado Juan Ramón de la Fuente (alias “El Chorrito”, porque lo veíamos grandote, pero en realidad es chiquito) lo ratificó en el cargo.
¿Sin investigarlo?
Claro. Al troche y moche. Como todo se hace en la 4T.
@AndySKBrown1
*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.