El gobierno de México confirmó que la posible implementación del fracking en el país aún no está decidida y dependerá de una evaluación científica y del consenso social, informó la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria aseguró que no se impondrán proyectos extractivos sin el aval de las comunidades ni de especialistas, en un contexto donde se analiza la viabilidad de explotar gas no convencional.
Durante la conferencia matutina del 15 de abril de 2026, Sheinbaum subrayó que "no estamos escondiendo nada", al referirse a la transparencia en torno a los posibles proyectos energéticos. Añadió: "Si quisiera o esconder algo, no estaríamos presentando públicamente lo que estamos haciendo, estaríamos ahí con Pemex diciendo ‘a ver, perfórale este pozo a ver si nos da y este y que nadie se entere y tráete a Respson para que lo explote’".
La mandataria enfatizó que cualquier decisión se tomará con base en evidencia científica y no por determinación política individual. Declaró: "en términos del conocimiento científico, no como una decisión de la presidenta". Asimismo, indicó que el gobierno consulta a especialistas para evaluar nuevas tecnologías y determinar en qué regiones podría ser viable esta práctica.
En materia social, Sheinbaum reiteró que no habrá imposición sobre las comunidades. Señaló: "Nada en contra de las comunidades, nada (...) vamos a hacer en contra de las comunidades porque nosotros no somos así". También precisó: "Tampoco vamos a forzar una decisión a la comunidad científica", destacando el papel de expertos en el proceso.
???? @Claudiashein reconoció que antes se oponía al #fracking, pero ahora se analizan nuevas tecnologías para determinar si pueden reducir el impacto ambiental.
— Juan Antonio Pérez (@notacentralmx) April 15, 2026
Aseguró que el proceso será revisado por especialistas y que no se actuará en contra de las comunidades. #Sheinbaum… pic.twitter.com/sfrK88rHMB
Como parte del análisis, el gobierno federal presentó un grupo multidisciplinario integrado por instituciones académicas como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana y el Instituto Politécnico Nacional. Este equipo evaluará los costos, beneficios y riesgos asociados al fracking.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Venegas, señaló que el análisis incluirá factores sociales, ambientales y económicos. Indicó que los cambios en el contexto internacional han llevado a reconsiderar la importancia de la soberanía energética, afirmando: "Por eso es importante evaluar la posibilidad de aprovechar este recurso con el que cuenta el país".
En paralelo, se abordó el impacto del fracking en Estados Unidos, particularmente en Texas, de donde México importa gran parte del gas. Sheinbaum indicó que no cuenta con información suficiente sobre efectos ambientales en territorio mexicano y que será necesario investigar.