¡Cuidado! Un dolor de muela puede volverse mortal si no se atiende a tiempo

¡Cuidado! Un dolor de muela puede volverse mortal si no se atiende a tiempo

Foto: FreePik

Muchas personas minimizan un dolor de muela como algo pasajero y optan por analgésicos caseros, enjuagues con sal o simplemente lo ignoran, sobre todo si no visitan al dentista con regularidad.

 

Sin embargo, lo que parece una molestia inofensiva puede convertirse en una emergencia médica grave e incluso mortal en cuestión de días. Las infecciones dentales no tratadas, como caries avanzadas o abscesos, permiten que las bacterias penetren la pulpa del diente y se propaguen por el hueso, tejidos blandos, torrente sanguíneo o incluso el cerebro.

 

El proceso suele comenzar con una caries que evoluciona hasta formar un absceso dental, una acumulación de pus que provoca dolor intenso, sensibilidad al frío o calor y mal sabor de boca. Si no se atiende, la infección puede extenderse primero a la mandíbula y encías, y posteriormente a zonas más delicadas como los senos paranasales, el cuello o el sistema circulatorio.

 

Entre las complicaciones más graves están:

 

- Angina de Ludwig: Infección bacteriana rápida en el piso de la boca y cuello, más de 90 % de los casos inicia por un absceso en molares inferiores. Provoca hinchazón extrema que obstruye las vías respiratorias, dificultad para tragar o respirar, babeo y voz gangosa. Sin atención inmediata, puede causar asfixia o sepsis y la mortalidad ronda el 8 % si no se trata a tiempo.

 

- Sepsis: Las bacterias entran al torrente sanguíneo y desencadenan una respuesta inflamatoria descontrolada. Provoca fiebre alta, escalofríos, pulso acelerado, presión arterial baja y puede derivar en choque séptico, fallo multiorgánico y muerte. Miles de personas mueren anualmente por sepsis en todo el mundo; las infecciones dentales son una causa evitable.

 

- Absceso cerebral: La infección alcanza el cerebro a través de los senos o vasos sanguíneos, generando dolor de cabeza intenso, confusión, somnolencia, rigidez en el cuello o cambios de personalidad. Es una emergencia neurológica que requiere cirugía y antibióticos potentes.

 

- Otras complicaciones menos frecuentes pero graves como la mediastinitis, que es una infección en el pecho que afecta al corazón y pulmones; la endocarditis, inflamación del revestimiento del corazón; o la neumonía por aspiración o trombosis venosa.

 

Hay señales de alerta que no deben ignorarse; la hinchazón en la cara o el cuello, fiebre alta, dificultad para respirar o tragar, confusión, somnolencia o dolor de cabeza intenso son indicios de que la infección se ha diseminado y requiere atención médica inmediata, no solo odontológica.

 

Especialistas coinciden en que la prevención es fundamental. Mantener una adecuada higiene bucal, acudir a revisiones periódicas y evitar la automedicación, especialmente con antibióticos, son medidas clave para reducir riesgos.

 

Un absceso dental no desaparece por sí solo ni se cura con remedios caseros. Su tratamiento requiere intervención profesional, que puede incluir drenaje, endodoncia, antibióticos específicos o incluso la extracción del diente afectado.

 

Ignorar un “dolorcito” puede tener consecuencias mucho más costosas que una consulta dental: hospitalizaciones, cirugías de urgencia y, en casos extremos, la muerte; atender a tiempo sigue siendo la mejor decisión.

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