Llorar con frecuencia puede favorecer la salud emocional y física

Llorar con frecuencia puede favorecer la salud emocional y física

Foto: Freepik

El llanto frecuente no representa debilidad emocional, sino un mecanismo natural que contribuye al bienestar físico y psicológico, de acuerdo con especialistas en salud mental. Diversos expertos coinciden en que derramar lágrimas permite procesar emociones intensas, regular el estrés y favorecer la conexión social, lo que lo convierte en una respuesta saludable del organismo.

 

Según declaraciones recogidas por la revista SELF, la psicóloga Christina Pierpaoli Parker afirmó: "No cabe duda de que existe vergüenza y estigma en torno al llanto. Pero para mí, eso es solo una acusación de la increíblemente pobre comprensión de nuestra cultura de las emociones". La especialista subraya que este estigma responde a percepciones culturales más que a evidencia científica.

 

La función principal del llanto, explican los expertos, es facilitar la expresión y el procesamiento de emociones intensas. Lauren Bylsma, profesora asociada de psiquiatría y psicología, indicó que el llanto emocional es una característica exclusivamente humana. En la misma línea, Grace Tworek señaló que este comportamiento distingue a la especie humana al permitir una manifestación directa de estados emocionales complejos.

 

Además, el llanto cumple una función fisiológica relevante. Parker explicó que "las lágrimas alivian la presión psicológica que se acumula en nuestro sistema nervioso simpático", lo que ayuda a reducir la activación asociada al estrés. Este proceso permite que el cuerpo transite hacia un estado de relajación tras una respuesta de "lucha o huida".

 

Otro de los beneficios señalados es la liberación de sustancias químicas asociadas al bienestar. De acuerdo con Parker, llorar activa la producción de endorfinas y oxitocina, lo que genera sensaciones de alivio y seguridad. Estas reacciones también facilitan la creación de vínculos sociales, ya que las lágrimas comunican necesidades emocionales. En ese sentido, Parker añadió: "Lloramos para comunicar nuestras necesidades y valores a la gente".

 

Los especialistas coinciden en que no existe un parámetro universal que determine cuándo el llanto es excesivo. Bylsma afirmó: "Hay una gran variabilidad en la cantidad de lágrimas de las personas, y todo eso es normal". Sin embargo, Parker advierte que podría requerirse atención profesional si el llanto interfiere con la vida cotidiana: "Si causa angustia y... se interpone en el trabajo o en las relaciones, puede que haya llegado el momento de interesarse por las posibles causas psiquiátricas subyacentes".

 

Los expertos destacan que llorar también puede fortalecer relaciones interpersonales al mostrar vulnerabilidad y facilitar el apoyo social. Esta respuesta emocional, lejos de ser un signo de fragilidad, forma parte de los mecanismos naturales de regulación emocional.

 

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