Claudia Sheinbaum, presidenta de México, aseguró que hasta el momento su gobierno no identifica un riesgo significativo para el envío de remesas. Esto tras la orden ejecutiva emitida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que instruye a los bancos estadounidenses a reforzar la vigilancia sobre transferencias internacionales.
Durante su conferencia matutina del 21 de mayo de 2026, la mandataria explicó que la Secretaría de Hacienda revisa los posibles efectos de la medida. Asimismo, adelantó que el próximo embajador mexicano en Washington, Roberto Lazzeri, abordará el tema con el Departamento del Tesoro estadounidense.
La orden ejecutiva fue emitida el 19 de mayo y plantea mecanismos de supervisión relacionados con cuentas y transferencias realizadas por personas sin documentos migratorios en Estados Unidos. Sheinbaum señaló que la administración mexicana solicitará mayor claridad sobre el alcance de la disposición. "Hasta ahora no vemos un gran riesgo, pero de todas maneras es importante hacer el análisis", declaró.
#EnLaMañanera | No vemos mayor riesgo’" para las remesas, Sheinbaum sobre orden de Trump a bancos de EU pic.twitter.com/bRDhqEpyfJ
— El Financiero (@ElFinanciero_Mx) May 21, 2026
Sheinbaum sostuvo que la mayoría de las personas de origen mexicano que viven en Estados Unidos cuentan con algún tipo de estatus legal. "El 95% de las personas, ya sea que nacieron en México o son hijos de mexicanos en segunda o tercera generación, la gran mayoría tienen papeles", afirmó. Indicó que, de aproximadamente 40 millones de personas de origen mexicano en territorio estadounidense, cerca de cuatro millones carecen de documentos migratorios y, en su mayoría, tienen más de una década viviendo en ese país.
Durante su intervención, Sheinbaum también rechazó la visión que asocia la migración con efectos negativos para Estados Unidos. "Las mexicanas y los mexicanos que están en Estados Unidos (...) son parte de la vida económica, cultural, social de los distintos estados", señaló. Añadió que la comunidad mexicana representa una parte importante de la economía estadounidense y afirmó que, en términos económicos, equivaldría a "la sexta economía mundial”.