El Tribunal de Apelación de París declaró al fabricante aeronáutico europeo Airbus y a la aerolínea francesa Air France culpables de la catástrofe aérea de 2009, en la que un avión Airbus A330 se estrelló en el Atlántico, dejando 228 fallecidos, comunicó la cadena BFMTV.
En noviembre de 2025, la Fiscalía francesa recomendó declarar a ambas empresas culpables de la tragedia en virtud del artículo sobre homicidio involuntario. Airbus y Air France ya habían sido absueltos de estos cargos en primera instancia en 2023, si bien reconocieron su responsabilidad civil.
"El jueves 21 de mayo, el Tribunal de Apelación de París declaró definitivamente culpables a Air France y Airbus de homicidio involuntario, casi 17 años después de la catástrofe del vuelo AF447 Río de Janeiro-París", señala la publicación.
????Histórico fallo en Francia: Airbus y Air France son condenadas por homicidio involuntario por la tragedia del vuelo Río de Janeiro-París de 2009.
— Guatemala Herald (@GuatemalaHerald) May 21, 2026
El Tribunal de Apelaciones reafirma la responsabilidad de las empresas en el accidente aéreo más letal en la historia del país… pic.twitter.com/Xv81KtZJfJ
Las compañías fueron consideradas culpables por no informar a tiempo sobre los fallos técnicos del avión y por no cumplir los requisitos de formación de los pilotos en situaciones similares.
Ambas enfrentan una multa de 225.000 euros, la máxima prevista por el homicidio involuntario por negligencia, detalló el medio.
Tras analizar los datos de las cajas negras, el tribunal determinó que la causa del accidente fue la congelación de las sondas Pitot (sensores externos que miden la velocidad del avión) a gran altitud en una zona climática adversa.
La avería desactivó el piloto automático, dificultó el pilotaje y provocó múltiples alarmas. La tripulación no logró recuperar el control del avión, que se precipitó al océano 4 minutos y 23 segundos después.
El Airbus A330, que operaba el vuelo AF447 de Air France desde Río de Janeiro a París, se estrelló el 1 de junio de 2009 sobre el Atlántico. A bordo viajaban 228 personas, entre ellas 72 franceses, 59 brasileños y un ciudadano ruso. Todos fallecieron. Los restos del avión fueron hallados dos años después a 3.900 metros de profundidad.