Un estudio liderado por investigadores australianos descubrió que la acidificación de los océanos está alterando el comportamiento social de los peces de arrecife al restar complejidad a su hábitat, lo que genera cardúmenes más pequeños con protección disminuida.
Los científicos, encabezados por la Universidad de Adelaida de Australia, hallaron que los peces de arrecife, que normalmente dependen de la vida en grupo para sobrevivir, forman cardúmenes más pequeños cuando la acidificación de los océanos, impulsada por el cambio climático, provoca un descenso en la complejidad de los arrecifes en todo el mundo, indicó hoy viernes la universidad en un comunicado.
El estudio, publicado en la revista Journal of Animal Ecology, mostró que el tamaño de un banco de peces afecta su comportamiento colectivo e individual.
"Los peces en grupos más grandes tienden a ser más audaces, ya que buscan alimento de manera más eficiente, permanecen más tiempo a la intemperie y pasan menos tiempo escondiéndose", mientras que los grupos más pequeños ofrecen menos protección contra los depredadores y alteran la forma en que los peces se alimentan y se desplazan, explicó el autor principal del estudio, Angus Mitchell, de la Universidad de Adelaida.
Es de suma importancia destacar que los investigadores señalaron que estos cambios de comportamiento no fueron impulsados directamente por el aumento de las temperaturas y los niveles más bajos de pH. Por el contrario, las alteraciones se debieron a la degradación del hábitat vinculada a la acidificación.
"Nuestros resultados sugieren que incluso cuando los peces individuales parecen estar haciendo frente bien a su comportamiento bajo el estrés climático, las estructuras sociales que respaldan su expresión conductual pueden desmoronarse silenciosamente", afirmó Mitchell.
Al utilizar filtraciones naturales de dióxido de carbono volcánico frente a las costas de Japón como análogos del océano del futuro, el equipo observó comunidades de peces bajo diversos niveles de acidez y calentamiento.