Estamos a sólo un par de días del mundial y hemos presentado en esta columna algunas reflexiones en torno al fenómeno futbolero y su relación con la economía. En esta semana hablaremos de la desigualdad y como se reflejará en este mundial de futbol. ¿Qué país es más desigual? Aquí te lo contamos.
La desigualdad es un fenómeno multidimensional que refleja las diferencias entre individuos o grupos en cuanto a la distribución de recursos, oportunidades o privilegios. La forma más usual de medirla es a partir de la diferencia de ingresos de la población, ese indicador se llama Coeficiente de Gini. Sin embargo, en los últimos años se reconoce que no solo los ingresos afectan a la desigualdad. Personas con altos ingresos podrían no tener acceso a seguridad social, educación, cultura, deporte, tiempo libre o viceversa, una persona con bajos ingresos podría tener educación gratuita, tiempo libre, acceso a actividades de recreación. Por lo que se consideran múltiples formas de medir la desigualdad.
El futbol como fenómeno social también reproduce las condiciones materiales de cada país, por lo que el enfrentamiento deportivo no se da en las mismas condiciones, pero ahora no vamos a referirnos a los jugadores de la selección de futbol, sino a la población que representan. Dado que el futbol se desarrolla en un mercado internacional, las condiciones de mercado tienden a equilibrar a los jugadores “seleccionados” que supone que son los mejores jugadores de cada país. El mercado equilibra sus condiciones porque es auto excluyente, los jugadores que no tengan acceso a los mismos niveles de entrenamiento, de suplementos alimenticios, de materiales, de infraestructura, simplemente no van a ser parte de esa élite de mejores jugadores de cada país.
Al mismo tiempo que cada mejor jugador de cada país, puede equilibrar sus condiciones de trabajo y de vida con otro mejor jugador de otro país, esto no sucede con la población en general. Es decir, la movilidad social de un futbolista no es igual a la de un trabajador. Esto explica por qué puede haber futbolistas que de niños fueron pobres y se vuelven millonarios y son malamente usados como ejemplo de “que si le echas ganas puedes salir de la pobreza”. Esto no es así con el resto de las actividades económicas.
Para demostrar lo anterior hemos construido un índice de desigualdad que compara el valor de mercado promedio por jugador de la selección de cada país y los ingresos mínimos de un trabajador en ese mismo país.
El valor de mercado de una selección de futbol se calcula sumando el valor de cada jugador convocado, es decir, cuánto están dispuestos los clubes a pagar por contratar a cada jugador. Después dividimos el total entre el número de integrantes de cada selección para obtener el valor de mercado promedio por jugador. La selección más valiosa es Francia, el valor de todos los futbolistas convocados a este mundial suma 1.52 mil millones de euros, por lo que en promedio cada jugador vale 58.58 millones. Para el caso de México, la selección suma un valor de 192 millones de euros, por lo que cada jugador vale en promedio 7.38 millones. Esto significa que un jugador francés vale 8 veces más que uno mexicano. Pero ¿qué tan diferentes son las selecciones con los países que representan?
Para responder esta pregunta tomamos los salarios mínimos de cada país y los convertimos en euros al tipo de cambio de mercado. Después dividimos lo que vale un jugador en promedio y el ingreso mínimo de los trabajadores. Los resultados se muestran en la gráfica siguiente.

Elaboración propia
Observamos que la selección que refleja mayor desigualdad con respecto a su país es Argentina, ya que entre un futbolista seleccionado y un trabajador hay una brecha de 433 veces el ingreso. Lo mismo pasa con Brasil que, aunque menos desigual, la brecha es de 366 veces. En estos países es altamente atractivo volverse futbolista, tienen asegurado volverse millonarios si tienen el rendimiento de un seleccionado. Pero también dadas esas diferencias con la población, significa que esos futbolistas no tienen condiciones para jugar en su país, esto explica que el 93% de los seleccionados argentinos juegan en clubes fuera de Argentina y el 73% de brasileños hacen lo mismo.
Del otro lado están países como Bélgica, en donde la diferencia no es tan grande. México se encuentra casi en la media, al igual que Inglaterra. De hecho, el 88% de los seleccionados ingleses juegan en clubes dentro de su país y sólo el 12% en el extranjero. Qué el futbol nos haga reflexionar sobre nuestra realidad es provechoso, así que, ¡disfrutemos el mundial!
*Profesor-Investigador Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras
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