Este miércoles 26 de agosto se conmemora el Día Internacional contra el Dengue, una fecha que busca generar conciencia sobre una enfermedad viral que mantiene presencia en regiones tropicales y subtropicales y que encuentra en la temporada de lluvias condiciones favorables para la reproducción de los mosquitos transmisores.
En Puebla, el dengue representa actualmente el principal riesgo relacionado con enfermedades transmitidas por mosquitos, aunque no es el único padecimiento que puede afectar a la población.
Chikungunya y zika también son transmitidos principalmente por el mosquito Aedes aegypti, mientras que otras enfermedades como el paludismo tienen una presencia mucho más limitada en el territorio estatal.
El mosquito Aedes aegypti se reproduce en recipientes que acumulan agua, desde cubetas, llantas, floreros, tinacos y otros objetos que pueden convertirse en criaderos, su presencia aumenta durante la temporada de lluvias, por lo que agosto y septiembre son considerados periodos de especial vigilancia.
El chikungunya comparte buena parte de sus características epidemiológicas con el dengue, puede provocar fiebre elevada y fuertes dolores musculares y articulares, que en algunos pacientes pueden prolongarse durante meses o incluso años y afectar considerablemente su calidad de vida.
El zika, por su parte, generalmente ocasiona síntomas más leves, como fiebre, sarpullido, conjuntivitis y dolor articular; sin embargo, representa un riesgo especial durante el embarazo, debido a su asociación con alteraciones congénitas en el feto, y también puede transmitirse por vía sexual.
Aunque ambas enfermedades permanecen bajo vigilancia sanitaria, actualmente su circulación en Puebla es considerablemente menor que la registrada durante los periodos de mayor transmisión.
Existen además otros virus transmitidos por mosquitos, como el virus del Nilo Occidental, el Mayaro y la encefalitis equina venezolana, cuya presencia e incidencia son mucho menores, pero que forman parte de la vigilancia epidemiológica.
¿Qué ocurre con el paludismo?
Otra enfermedad relacionada con los mosquitos es el paludismo o malaria, transmitido por especies del género Anopheles; a diferencia del dengue, es provocado por parásitos del género Plasmodium y puede ocasionar fiebre, escalofríos, anemia y, en casos graves, afectaciones a distintos órganos.
En México, la transmisión se concentra principalmente en algunas regiones del sureste del país, por lo que actualmente el paludismo no representa uno de los principales riesgos epidemiológicos para Puebla.
La fiebre amarilla también es una enfermedad potencialmente grave transmitida por mosquitos, pero actualmente no constituye un riesgo relevante de transmisión autóctona en la entidad.
En Puebla, el mayor riesgo continúa concentrándose en el dengue, debido a la presencia del mosquito Aedes aegypti, las condiciones climáticas y la existencia de regiones con características favorables para su reproducción.
La vigilancia se mantiene especialmente en municipios de la Sierra Norte y otras regiones donde las condiciones de humedad y temperatura favorecen la presencia del vector. Entre las zonas que han concentrado atención se encuentran Acateno, Huitzilan de Serdán, Hueytamalco y Tenampulco, además de municipios de la región de Tehuacán como Coxcatlán, San Gabriel Chilac y Altepexi.
Aunque Puebla ha registrado una reducción importante de los casos de dengue respecto a años anteriores, las autoridades mantienen la alerta durante la temporada de lluvias debido a que el riesgo puede incrementarse rápidamente cuando existen suficientes criaderos.