La historia de Juan Escutia envuelto en la bandera nacional y lanzándose desde el Castillo de Chapultepec para evitar que cayera en manos del ejército estadounidense forma parte de la memoria colectiva de México.
Sin embargo, historiadores han señalado que no hay evidencia contemporánea que respalde esa escena y que el relato podría tener su origen en una gesta ocurrida cinco días antes, durante la batalla de Molino del Rey.
La gesta real de Margarito Zuazo
Cinco días antes, el 8 de septiembre de 1847, en la sangrienta batalla de Molino del Rey, cerca de lo que hoy es Los Pinos, las tropas mexicanas sufrieron una dura derrota, allí combatió Margarito Zuazo, capitán o teniente de artillería del Batallón Mina.
TAMBIÉN FUE NIÑO HÉROE
— Crónicas de Banqueta (@cronicabanqueta) September 13, 2023
Margarito Zuazo
Fue un capitán mexicano que se distinguió por su heroísmo en la Batalla de Molino del Rey, entre México y Estados Unidos. Fue él quien realmente tomó la bandera mexicana y se la enredó para impedir su captura.#CronicasDeBanqueta pic.twitter.com/cnkFBpvfCY
Según el testimonio del poeta, político e historiador Guillermo Prieto en sus memorias de la Guerra de 1847, "era un mocetón acurrucado y listo, le hirieron de muerte, y a chorros le corría la sangre, viéndose perdido, coge la bandera del batallón Mina matando a los que se echaban sobre ella, la dobla y la acurruca en su seno… Con el pabellón en su poder, continuó luchando y tras sortear las balas de fusilería, la metralla de los cañones y las afiladas bayonetas, logró llegar al edificio principal de Molino del Rey. Allí se quitó la chaqueta y la camisa, se enredó contra su cuerpo la bandera".
Ya moribundo, regresó al combate, las bayonetas estadounidenses lo atravesaron una y otra vez, pero logró proteger el pabellón con su cuerpo hasta el final; la bandera, manchada con su sangre, se conservó y hoy se resguarda en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec.
Zuazo había visto caer a sus jefes, el general Antonio de León y el coronel Lucas Balderas, fue uno de los últimos oficiales en sucumbir; algunos relatos mencionan que se arrojó hacia el enemigo o desde una planta del edificio con la bandera; otros enfatizan que la ocultó bajo la ropa y siguió peleando hasta morir, en cualquier caso, el acto de proteger el lábaro patrio con el propio cuerpo está documentado y no pertenece a Chapultepec ni a Escutia.
Que no se nos olvide que el general Antonio León, el coronel Lucas Balderas y el capitán Margarito Zuazo (envuelto en la bandera) murieron en combate contra el invasor que ambicionaba nuestras tierras. pic.twitter.com/Qs8pd9G3iE
— Pedro Salmerón Sanginés (@LectorHistoria) March 5, 2026
La hazaña de Zuazo ocurrió cinco días antes de la defensa de Chapultepec, donde murieron jóvenes cadetes y soldados mexicanos, entre ellos los seis personajes que posteriormente serían conocidos como los Niños Héroes.
Juan Escutia sí murió durante la batalla del 13 de septiembre, pero las investigaciones históricas cuestionan que haya hecho el famoso salto envuelto en la bandera y también existen dudas sobre su condición de cadete formal del Colegio Militar.
Con el paso de las décadas, particularmente durante las conmemoraciones patrióticas de finales del siglo XIX y el Porfiriato, la imagen de los Niños Héroes se convirtió en un poderoso símbolo nacional, la acción atribuida a Zuazo en Molino del Rey habría sido trasladada al escenario de Chapultepec y vinculada con Escutia, dando forma a una de las escenas más conocidas de la historia oficial mexicana.
Loor a los Héroes
— Irene Barcenas (@barcenairene) June 16, 2024
Margarito Zuazo Batalla del Molino del Rey 8 de septiembre
de 1847. pic.twitter.com/H1mDJ9asl8
Mientras cada 13 de septiembre se recuerda a los defensores de Chapultepec, la figura de Margarito Zuazo permanece prácticamente desconocida para gran parte de la población.
Su historia, sin embargo, representa un episodio documentado de la defensa de un símbolo nacional y ayuda a distinguir entre la memoria patriótica y los hechos históricos de la guerra de 1847.