La inteligencia artificial avanza a una velocidad que podría dejar al mundo sin capacidad suficiente para anticipar y controlar sus consecuencias, advirtió el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres. Ante la Asamblea General, el funcionario alertó que el desarrollo de esta tecnología está superando las posibilidades de los gobiernos para comprender sus riesgos, mientras su impacto comienza a extenderse desde la medicina y la ciencia hasta los empleos y la seguridad mundial.
Guterres recordó que en 2017 ya había advertido que la IA representaría un “cambio de paradigma”, pero señaló que casi una década después sus preocupaciones se han confirmado. En un discurso marcado por advertencias, estableció dos límites que consideró innegociables: los niños no deben convertirse en “conejillos de indias” de sistemas de inteligencia artificial sin regulación y ninguna máquina debería tener autoridad para decidir sobre la vida o la muerte de una persona. Con ello, rechazó la posibilidad de que robots letales autónomos puedan actuar sin control humano.
#AsambleaONU ???? | El secretario general de la ONU, António Guterres, hizo un llamado a gobernar la inteligencia artificial (IA) antes de que ésta lo haga por su cuenta, a raíz de la alerta de algunos de los principales líderes del sector por su avance descontrolado. "La… pic.twitter.com/CL9CZNF7n5
— PanAm Post Español (@PanAmPost_es) September 22, 2026
El secretario general advirtió que el problema no es únicamente lo que la inteligencia artificial puede hacer, sino lo que podría ocurrir si sus capacidades crecen sin controles suficientes. Decisiones automatizadas sin supervisión, sistemas opacos y tecnologías capaces de operar sin una rendición de cuentas clara representan, a su juicio, riesgos que requieren reglas internacionales urgentes. Para dimensionar el desafío, Guterres comparó la situación con la carrera armamentista nuclear de la Guerra Fría y sostuvo que la comunidad internacional necesita actuar con el mismo sentido de urgencia.
Ante este escenario, la ONU propone que las principales potencias tecnológicas compartan información sobre riesgos, cooperen en pruebas y evaluaciones de seguridad y participen en un mecanismo internacional con supervisión independiente. La organización ya cuenta con iniciativas como el Pacto Digital Global, el Diálogo Mundial sobre Gobernanza de la IA y un panel científico internacional que recientemente alertó sobre los riesgos de una eventual pérdida de control humano sobre estos sistemas. El mensaje de Guterres fue directo: mientras la inteligencia artificial acelera su desarrollo, el mundo necesita establecer límites antes de que la tecnología avance más rápido que su capacidad para gobernarla.