Escribir, pensar y redactar: habilidades que la IA no debe sustituir en estudiantes

Escribir, pensar y redactar: habilidades que la IA no debe sustituir en estudiantes

Foto: Magnific

La inteligencia artificial puede generar textos y corregir errores, pero esas capacidades no deberían sustituir el aprendizaje de habilidades básicas entre los estudiantes. Escribir, pensar, redactar y manejar la ortografía siguen siendo conocimientos necesarios incluso cuando las herramientas digitales participan en las actividades escolares.

 

Rocío del Carmen Cuadros, fundadora y directora de EduPraxis Global, explicó a NotiPress que incorporar estas tecnologías exige distinguir entre utilizarlas como apoyo y permitir que realicen por completo una tarea que el alumno todavía necesita aprender. "Ellos tienen que saber escribir, tienen que saber pensar, tienen que saber redactar, tienen que saber ortografía", afirmó.

 

Para Cuadros, el profesor necesita comprobar primero que el estudiante cuenta con esas capacidades antes de orientarlo sobre el uso de inteligencia artificial en el aula. Esto implica que aceptar la tecnología como herramienta educativa no equivale a considerar válido cualquier trabajo generado mediante IA.

 

En este escenario, materias vinculadas con la lectura, redacción y ortografía mantienen su función. Aunque una herramienta pueda corregir automáticamente un texto, la especialista sostiene que el alumno debe aprender por sí mismo cómo escribir y estructurar sus ideas.

 

El papel del docente se desplaza así hacia una combinación de enseñanza y orientación tecnológica. Una vez desarrolladas las capacidades fundamentales, el profesor puede enseñar a los estudiantes a utilizar la inteligencia artificial de manera productiva, aprovechar sus funciones y evitar que su uso sustituya procesos de aprendizaje que todavía necesitan ejercitar.

 

Esta incorporación también requiere preparación pedagógica del profesorado. Cuadros considera que no basta con capacitar a los maestros en IA o nuevas tecnologías: necesitan formación en métodos, sistemas y técnicas de enseñanza para decidir cómo introducir esas herramientas en sus clases y supervisar su utilización.

 

La propuesta establece una diferencia entre aprender con inteligencia artificial y delegar el aprendizaje a la inteligencia artificial. Bajo este planteamiento, las herramientas pueden incorporarse a investigaciones y otras actividades académicas, mientras el docente conserva la responsabilidad de verificar que los alumnos desarrollen capacidades como escritura, pensamiento, redacción y ortografía.

 

Para la directora de EduPraxis Global, la formación pedagógica proporciona la base desde la cual los profesores pueden integrar posteriormente las nuevas tecnologías. Así, el avance de la IA no elimina habilidades tradicionales de aprendizaje, sino que obliga a definir qué debe dominar primero el estudiante y en qué momento la tecnología puede convertirse en una herramienta de apoyo.

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