Stephen Miller, el arquitecto de las deportaciones que Trump eligió como jefe de gabinete

Stephen Miller, el arquitecto de las deportaciones que Trump eligió como jefe de gabinete

Foto: Notipress

La derrota republicana en las elecciones de medio término no llevó a realizar muchos movimientos en el gabinete de Donald Trump. Sin embargo, el presidente decidió mover la punta de la pirámide de su administración, eligiendo a Stephen Miller como nuevo jefe de gabinete. El hasta ahora subjefe de gabinete es uno de los principales responsables de su política de deportaciones masivas y una de las figuras del movimiento Make America Great Again (MAGA) más controvertidas y combativas.

 

El nombramiento fue anunciado este viernes 6 de noviembre, apenas tres días después de que los demócratas arrebataran a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso. Miller sustituirá a Susie Wiles el lunes 9 de noviembre.

 

"Me complace anunciar que el Sr. Stephen Miller, actual subjefe de gabinete de la administración Trump y uno de mis asesores de mayor confianza, asumirá el cargo de jefe de gabinete a partir del lunes 9 de noviembre de 2026", publicó Trump en Truth Social.

 

La carrera de Miller dentro del trumpismo comenzó mucho antes de su llegada a la jefatura de gabinete. En sus comienzos, trabajó como asesor del entonces senador republicano Jeff Sessions, de Alabama, quien posteriormente sería fiscal general durante la primera presidencia de Trump. En 2016 se incorporó a la campaña del magnate como redactor de discursos.

 

Desde entonces, su influencia creció alrededor de una convicción política: reducir drásticamente la inmigración, tanto irregular como legal, mediante restricciones fronterizas, expulsiones y mayores facultades para las autoridades federales.

 

Durante la primera administración de Trump, Miller fue uno de los impulsores de la política de "tolerancia cero", que provocó la separación de miles de niños migrantes de sus padres en la frontera sur. Aquella medida se convirtió en uno de los episodios más cuestionados de la política migratoria estadounidense.

 

Su protagonismo aumentó durante el segundo mandato. Como subjefe de gabinete y asesor de seguridad nacional, impulsó como objetivo alcanzar los 3.000 arrestos diarios de inmigrantes indocumentados, así como una ampliación de las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con operativos más agresivos y detenciones que alcanzaran a inmigrantes establecidos en Estados Unidos desde hace décadas.

 

Las controversias que acompañan a Stephen Miller

 

Miller ha realizado varios movimientos a favor de las deportaciones masivas. Entre ellas, promovió recurrir a una legislación de más de 200 años, como la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, para acelerar expulsiones de extranjeros y esquivar los tribunales de migración y el debido proceso.

 

Además, provocó críticas al plantear que la administración evaluaba suspender el habeas corpus para los migrantes en proceso de deportación, una garantía jurídica que permite cuestionar judicialmente una detención.

 

Su trayectoria ideológica ha despertado cuestionamientos todavía más profundos. El Southern Poverty Law Center divulgó centenares de correos electrónicos correspondientes a 2015 y 2016 en los que Miller difundía materiales vinculados con el supremacismo blanco, teorías de reemplazo demográfico y discursos xenófobos.

 

Organizaciones de derechos civiles como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) lo han señalado por sus posiciones extremistas, mientras que sus adversarios políticos lo han tildado abiertamente de "fascista".

 

Miller es también el fundador de America First Legal, una organización jurídica conservadora desde la cual impulsó litigios contra políticas de diversidad empresarial, programas LGBTQ+ e instituciones universitarias. También participó en iniciativas para transformar la administración federal mediante la reducción de personal de carrera y el fortalecimiento de funcionarios alineados con el trumpismo.

 

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